«In memoriam» de Hans

Hans Werner Dürr, amigo íntimo de José Ibáñez Viana, falleció el 8 de abril de 2026, a la edad de 82 años. Originario de Allmannsweier, Alemania, nació el 11 de noviembre de 1943. Fue recordado por su familia (incluyendo a sus hermanos y sobrinos Heidi, Max, Ellen y Barbara) como una persona querida que dejó un lugar importante entre los suyos; así como en sus amigos y toda la familia de José Ibañez Viana (sus hermanas Hortensia-Carmelo (+) y Pilar-Javier (+), y sus sobrinos: Carmelo e Isabel, Elena y Juan Luis, Sergio y María, Begoña y Andrés), quienes estuvieron durante los últimos años en numerosas ocasiones en la localidad natal de pintor, Milagro (Navarra).

  • Sepelio: Su funeral fue programado el 16 de abril de 2026 en el cementerio de Allmannsweier.

Su fallecimiento fue compartido a través de una esquela publicada en el diario Badische Zeitung, donde su familia le dedicó un emotivo mensaje destacando su lugar entre sus seres queridos.



Información sobre la ceremonia
Fecha: Jueves, 16 de abril de 2026.
Hora: 11:00 horas.
Lugar: Cementerio de Allmannsweier, Alemania.

Hans era una persona muy integrada en la vida local de esta pequeña comunidad, donde se mantuvo muy cerca de su núcleo familiar y de su lugar de origen durante toda su vida. Allmannsweier es conocido por su fuerte arraigo a las tradiciones agrícolas y artesanales de la zona del Rin. La familia Dürr tiene raíces profundas en la región.

La amistad entre el ingeniero aeroespacial Hans Werner Dürr y el pintor José Ibáñez Viana (1948–1995) fue un vínculo estrecho que unió el mundo de la ciencia espacial con el arte.

Su relación se consolidó durante la estancia del artista en París, ciudad a la que Ibáñez llegó en 1975 para estudiar en la Academia de Bellas Artes.

La relación entre Hans Werner Dürr y José Ibáñez Viana fue una simbiosis de mecenazgo y amistad profunda que se desarrolló a la par que el pintor recorría los centros artísticos más importantes de Europa. Dürr no sólo fue su amigo, sino un observador privilegiado de su evolución técnica desde el grabado hasta la abstracción mística.

Etapas de formación y el apoyo de Dürr


París (1975–1982)
: Fue el punto de partida de su amistad. Mientras Dürr trabajaba en proyectos aeroespaciales -trabajó para la Agencia Espacial Europea (ESA)-, Ibáñez estudiaba en la Academia de Bellas Artes y se especializaba en grabado, técnica que dominó con maestría. Dürr lo describió en sus textos como un investigador incansable, «afanoso y laborioso«, que nunca dejaba de experimentar con nuevas técnicas en los talleres parisinos.
Holanda (1983–1989): Durante esta fase, Ibáñez vivió una etapa de introspección que Dürr apoyó de cerca. En los Países Bajos, el pintor comenzó su famosa serie «El silencio roto» (1987), donde el diálogo con Dürr sobre la luz y el espacio (conceptos comunes a la ingeniería y al arte) se hizo más evidente.
Barcelona y el Mediterráneo: En su etapa en Barcelona, la pintura de Ibáñez se intensificó con la luz mediterránea. Dürr fue testigo de cómo su amigo transformaba esos espacios cromáticos en estados emocionales, alejándose de lo intelectual para abrazar lo sensitivo.

El papel de Dürr como custodio y promotor


Dürr fue fundamental para que la obra de Ibáñez no se perdiera tras su fallecimiento en 1995:
Custodia en Argenteuil: Tras la muerte del pintor, Dürr se encargó de custodiar gran parte de su legado en la casa-taller de Argenteuil, cerca de París.
Crítico y prologuista: Dürr escribió textos para los catálogos de Ibáñez, presentando al público la figura del artista como un «hombre de carácter positivo e inquieto», ayudando a legitimar su obra en el mercado europeo.

Esta relación permitió que un científico de la vanguardia espacial europea se convirtiera en el principal valedor de un artista que buscaba, en sus propias palabras, «la conexión con algo más grande que nosotros» a través del lienzo.

En el catálogo de la exposición retrospectiva «José Ibáñez Viana (1948-1995). Pintura y Grabado», celebrada en el Museo de Navarra en 2002, Hans Werner Dürr ofreció un testimonio fundamental que permitió redescubrir la figura del artista.
Dürr no solo actuó como prestador de las obras que custodiaba en París, sino que su texto en el catálogo proporcionó una visión íntima de la personalidad y el proceso creativo de Ibáñez Viana.

Los recuerdos de Hans Dürr en el catálogo

Según los fragmentos del catálogo y las presentaciones de la época, Dürr destacó los siguientes aspectos del artista:

  • Perfil Humano y Profesional: Lo describió como un hombre «afanoso en su trabajo, siempre inquieto por nuevas experiencias«. Lo definió como un «trabajador laborioso e investigador constante» con un carácter marcadamente positivo.
  • Investigador de la Luz y la Forma: Dürr relató cómo Ibáñez absorbía influencias de cada lugar donde vivía o estudiaba. Mencionó que, gracias a sus viajes, el artista integró en su obra:
  • El rigor y la geometría de la Bauhaus en Alemania.
  • La claridad formal de los primitivos italianos.
  • La luz «eterna y divina» de los grandes maestros en Holanda.
  • El Guardián de su Obra: El texto de Dürr y su participación fueron clave para «recuperar del peligroso olvido» la obra del pintor de Milagro, ya que muchos de los cuadros expuestos habían permanecido guardados en París bajo la protección del ingeniero.
Detalles de la Exposición (2002)
  • Lugar: Museo de Navarra (Pamplona).
  • Fechas: Del 21 de marzo al 5 de mayo de 2002.
  • Comisariado: Contó con la presentación de Fco. Javier Zubiaur Carreño, quien trabajó junto a Dürr y la hermanas del artista, Hortensia y Pilar.

Este catálogo sigue siendo hoy la fuente principal para entender la evolución de Ibáñez Viana, desde sus inicios en Pamplona hasta su etapa mística final, gracias en gran parte al empeño personal de Hans Dürr por honrar la memoria de su amigo.

Carrera espacial

Hans Werner Dürr, ingeniero aeroespacial clave en la historia de la Agencia Espacial Europea (ESA), falleció el 8 de abril de 2026. Es recordado principalmente por su liderazgo técnico en uno de los proyectos más ambiciosos de la cooperación espacial europea: el laboratorio Spacelab.


Legado y Carrera
Director del Proyecto Spacelab: Dürr fue el director técnico y máximo responsable del desarrollo de Spacelab en la empresa ERNO (hoy parte de Airbus). Este laboratorio modular permitió a Europa enviar sus propios experimentos y científicos al espacio a bordo del Transbordador Espacial de la NASA.
Hito Histórico (1983): Bajo su supervisión técnica, se logró el éxito de la misión STS-9, que marcó la primera vez que un astronauta de la ESA (Ulf Merbold) voló al espacio.
Cooperación Transatlántica: Fue una figura fundamental para establecer los estándares de ingeniería que permitieron la integración de tecnología europea con los sistemas estadounidenses, sentando las bases para la futura participación de la ESA en la Estación Espacial Internacional (ISS).
Nacido en Allmannsweier, su carrera simboliza el resurgimiento de la industria aeroespacial alemana y europea tras la Segunda Guerra Mundial, consolidando a la ESA como un socio de primer nivel en la exploración tripulada.